Filosofía

El enemigo oculto

 

 

Surge la pregunta: ¿cómo es posible que las cosas actualmente se encuentran tan perdidas o más aún que en tiempos de Cristo?

 

A Cristo le asesinó la iglesia. Pero lo trataron como los judiciales en la actualidad hacen y prefieren, con ese tipo y nivel de violencia. De eso, ya han pasado 2000 años, en la actualidad me encuentro en el tercer mes de 2019. las cosas no han cambiado, es el mismo patrón y las mismas fórmulas de actuar, de acción. Bueno, sí han cambiado los tiempos actuales, hoy en día está mucho peor. Matar, asesinar es un deporte, como lo es el robo y el engaño. Por lo mismo es más fácil que todo esto pase desapercibido, es decir, no como situaciones problemáticas y negativas o nocivas, sino simplemente pasan a manera de lo cotidiano y dentro de la normalidad, ?, una enfermiza.

 

El punto es: ¿cómo es posible que las cosas sigan igual o peor que en tiempos del Cristo, si actualmente gozamos de una gran actualización en términos tecnológicos y científicos? La respuesta se encuentra dentro de la escuela.

 

Científico, investigador o doctor son sinónimos. Nos referimos a éste. Es quien posee (supuestamente y según ellos...) el conocimiento, por lo que es el que puede burlar a los aparatos sociales y políticos, mismo medio ambientales, mediante una simple firma mundial y pasar a desproteger inmediatamente a la comunidad global, contra enfermedades terminales por ejemplo.

 

Por ejemplo, los que padecen de dermatitis, se trata de una enfermedad difícil, hay personas que en realidad llegan a ponerse muy mal, a parte de que es algo totalmente incómodo. Existen pues, médicamente en aerosoles, pomadas, entre otros, que sirven para relajar las pieles de estos enfermos, y si se me permite, puedo hablar del año de 2017, que es cuando una firma x, logró obtener los más finos y reales resultados en sus productos, principalmente los de rociar. Como se dieron cuenta de que sus productos estaban curando a los enfermos, inmediatamente dejaron de producirlos o de distribuirlos. Lo anterior suena como algo maligno, pero así es, y así ha sido siempre. Entonces, lo que ocurre, es que un científico, dentro de un circuito internacional de medicina, medicamentos, coloca su firma para impedir ciertas situaciones que a la corta le puedan afectar al aparato mercantil curandero. Y es to es a lo que me refiero.

 

El enemigo yace oculto dentro de las paredes de las instituciones educativas, científicas, de investigación, laboratorios, etc. En algunos tiempos los cuales al parecer no existieron jamás, sin embargo, si utópicamente nos refiriéramos a esto, la figura del intelectual debería ser algo digno de reconocimientos múltiples, pero ahora vemos que esto no es así, porque no puede ser. El conocimiento es poder y como tal, es un arma. Tal artefacto, como en las guerras, es empleado para dañar a los semejantes, al prójimo. Nunca para intervenir por ellos y hacer un bien mayor que vaya ascendentemente hacia alturas inestimadas.

 

Esta arma la portan sólo unos cuantos alrededor del mundo, son auspiciados por los políticos dentro de su mundo político. De esta forma es como el político se respalda y ejerce su autoridad (supuesta). Es decir, el político es obviamente un vil ignorante, es un simple y gran ratero, mentiroso, asesino y nasty (asqueroso en español), y por lo mismo requiere del apoyo de quienes contienen el conocimiento, el saber, para poder hacer de las suyas.  

 

El mundo de la medicina, está lleno de esto. Existe un dicho que manejan en las farmacéuticas internacionales, dice: -paciente que sanas, es un cliente que pierdes-. según lo anterior, debes entonces, mantener a la población mundial enferma, constantemente, de esta manera es como te puedes hinchar de dinero, siendo tú uno de los presidentes o creadores de la firma médica en cuestión. Imaginemos ¿cuántas personas mueren constantemente a nivel internacional, debido a estas concepciones románticas nazis? Por un lado, si las personas no tienen dinero para pagar sus hospitales o medicamentos, ellos están destinados a la muerte. Si sí tienen para pagar, de todas formas sus vidas serán miserables ya que tendrán que estarle jugando al vivo de continuo, debido a que las farmacéuticas harán todo lo posible por ofrecer el 50% de solución medica a la vida de los que padecen, si no es que en menos porcentaje. Las personas no encontrarán jamás la cura, una que sea auténtica y completa y conocerán por tanto, tanto la vida como la muerte, un pie con la familia y otro dentro de la tumba.

 

El caso de la UNAM, todo mundo quiere estudiar ahí, pero no saben el porqué. El caso es que nadie entra, eso sí, al mismo tiempo los números arrojan que México es uno de los últimos lugares en educación, lectura y en total de personas que logran pisar los escenarios universitarios. La farsa que siempre ha manejado la UNAM, y eso por no mencionar los recientes fraudes en los que siempre se ha visto involucrada la institución, son el auténtico y real enemigo de los candidatos a cursar los niveles universitarios. Tales personas, no lo van a conseguir. Lo mismo hablo del Politécnico Nacional. Ahí son clasistas, son racistas, y esto como se menciona sobre la película Roma de Cuarón. Los mexicanos son así, por lo que la crítica se extiende a todo mundo contenido en este país -sin ton ni son-. Estas instituciones son las que se encargan de cerrar el paso a los aspirantes. Solicitan altos promedios supuestamente. Pero a la vez, los estudiantes de las preparatorias de la UNAM, pasan de forma automática. La mentira, el fraude, la insistencia en dejar afuera a todo mundo, no puede ser. Esto sin contar que en el estacionamiento, cuando llegas a la supuesta máxima casa de estudios, te comienzan a vender droga. Una bala perdida puede encontrarse contigo, de tal manera que así llegaste y terminaste muriendo ahí mismo. Los casos de las chicas asesinadas. Los marxistas que reinan y habitan de constante en estas instalaciones, son los brujos que mediante su chocante brujería y ejercicio de humos mariguanos varios, revisten de perdición el esquema nunca original de esta casa de estudios. Particularmente me llama la atención la ENAH, esa no es una universidad, es un manicomio, es un hospital para la ceguera mental de quienes ahí habitan, es una casa de perdición maligna, es un antro de consumidores de todo tipo de drogas.

 

En todo lo anterior, ¿dónde está la ciencia, los investigadores y demás? El enemigo yace oculto ahí, dentro de las ruinas de eso que pudo haber sido o que debería ser y que no es mas que una simple ilusión, aprovechando los estados de ebriedad y de drogadicción de los estudiantes. ¿A los intelectuales les interesa esto?, ¿les interesan ellos, los estudiantes, el pueblo, las personas que quieren estudiar? No. 



La utopía

La utopía sí existe, pero también existe el ser humano quien es quien imposibilita tal estructura dentro de este mundo. Mediante su mediocridad y su trance antimental, es que los individuos despliegan las herramientas suficientes como para adormecer los estados de ánimo de las masas en general, las que se comunican telepáticamente. Es así como cobra sentido el sinsentido y el incesto antinatural despeja al subconsciente para que haga de las suyas, en este mundo, un mundo que nunca debería pertenecer al superyó. 

El consciente, si es que se le puede considerar consciente, es mejor dicho consistente como receptor de la falsedad que comunican los planos invisibles de comunicación, incluida la Internet. La ruta comunicativa entonces, significa un sendero poco probable de que exista, y si contamos lo que acarrean esos caudales, que como los ríos, solamente proyectan lo plástico de las mentalidades humanas convertidas finalmente en los supuestos dimes y diretes, encontramos entonces que la psicología social tiene mucho que proteger a su madre hijos. 

La utopía aparece o no existe dentro de los derroteros de la vida psíquica social, sí o no, por lo que lo utópico suena a moralejas, a cuentos, fantasías, mitos, leyendas y todas éstas, al menos auspiciadas por el maestro de maestros de maestros E. Morin. De lo contrario no podríamos hablar de tales acrobacias mentales. 

La utopía, lo utópico es no sólo verdadera sino necesaria para y como alimento de los seres humanos, dentro de sus aspectos mentales y físicos, entre otros. Y es eso justamente lo que el ser humano impide a sus hermanos para la localización final de la felicidad, mediante una previa ordenación de los aspectos y canales de las vidas ordinarias, previo a todo esto los esquemas de el anhelo de vivir y salir del sistema, entrando entonces al sistema binario de uno mismo, en soledad, uno con el altísimo, donde un tercero no es más que un cuarto o más aún. 

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